Los orígenes del sushi se remontan al siglo 16, en el sudeste de Asia. Se preparaba el sushi colocando pescado crudo entre una capa de arroz y una de sal, y dejándolo fermentar. Hoy en día, la parte de la fermentación ha quedado descartada, y la presentación es tan variada como los acompañantes, donde entran a combinarse diversas texturas e ingredientes, haciendo de esta tradicional comida japonesa toda una aventura para el paladar.